Planeta Zoo -Año 3 Número 10  Agosto, 2007

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El Roble morado

EL GALÁN DEL ESPACIO URBANO

Alguna vez en nuestra infancia nos habrá llamado la atención, en los primeros meses del año, ver volar en el aire unas diminutas semillas aladas, que de forma sutil se dispersaban por las calles y parques de nuestra ciudad.

Quizá, muy pocos nos detuvimos a analizar de qué se trataba, y simplemente nos sorprendíamos sólo con ver su ágil desplazamiento por el aire cual pequeños aeroplanos, y las poníamos en vuelo de nuevo en medio de una aventura lúdica de barrio.

Lejos estábamos de entender que presenciábamos una de las estrategias de dispersión más agresivas de la naturaleza, tal como lo es la dispersión por viento, la cual le permite a las semillas de una especie determinada, recorrer grandes distancias y encontrar, en tierras lejanas, espacios fértiles para su propagación, garantizando así la supervivencia de la especie.  

Es esta una de las estrategias de supervivencia del roble morado y de todos sus “hermanos” del género tabebuia, que poseen en cada fruto en forma de vaina, entre 240 y 300 semillas aladas, liberadas –por lo general– de forma explosiva una vez maduran después de la floración, entre febrero y marzo, cuando también ayudan los vientos para conquistar nuevas fronteras.

Lo anterior, adicionado a su capacidad de adaptarse a diferentes ecosistemas y tipos de suelo, ha favorecido la extensa distribución nativa del roble morado, que comprende desde México y América Central hasta el norte de Suramérica, incluyendo a Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Brasil.

Pero más que por sus técnicas de propagación, el roble morado es ampliamente conocido y usado como árbol ornamental por sus importantes cualidades estéticas. A parte de ser un árbol de gran porte, su tallo robusto y libre de ramas en la parte baja y su follaje alto, ancho, abierto y, en la mayoría de los casos, cónico, le dan un aire de elegancia, como todo un galán, en los espacios urbanos en donde es plantado con frecuencia para adornar y proveer de sombra a antejardines, bulevares y parques.

Pero su valor ornamental es más que todo apreciado por la llamativa floración lila-rosada de su copa al momento en que pierde sus hojas, por dos o tres meses, engalanando así el paisaje urbano en un contraste muy llamativo con el verde de otras plantas y el azul del cielo caribe, brillante y despejado en la época seca de principios de año.

Y como todos los ejemplares de roble morado florecen de manera sincronizada, se genera un verdadero espectáculo de color en al ambiente urbano, el cual es además acompañado de la visita de abejas, mariposas y colibríes que vienen a alimentarse del néctar de las flores desplegadas.

Sus características físicas y su crecimiento relativamente rápido hacen del roble morado un buen ejemplar para su uso en arborización urbana, pues sus raíces no son en particular dañinas para los andenes y pavimentos de las calles; sin embargo, hay que prever que existan las condiciones de espacio adecuadas en cuanto a calidad y cantidad de suelo para la plantación de los ejemplares.

Asimismo, el roble morado es un árbol maderable, que con frecuencia se utiliza para elaborar muebles finos y decorativos, pisos, chapas, trabajos de ebanistería y artesanías, entre muchas otras aplicaciones. Todo ello se logra gracias a su calidad, lustre, dureza y facilidad para secar, ser inmunizado y transformado a partir de operaciones de maquinado, con sierra, cepillo o taladro. No en vano se le considera en Colombia como la cuarta madera de mejor calidad, después de la caoba, el cedro y la ceiba tolúa.

Porte, belleza, versatilidad y capacidad de propagación, le otorgan al roble morado cualidades de un verdadero galán.

 Nombre científico:  Tabebuia rosea
 Altura promedio:  Porte mediano a grande, 15 a 25 m de altura
 Raíces:   Tablares y pequeñas en la base
 Suelos: Preferiblemente fértiles y húmedos
 Tronco: Gris oscuro, escamoso y con fisuras verticales
 Hojas: Se presentan en grupos de 5, compuestos o palmeados, en disposición opuesta
 Follaje: Caducifolio, de copa ancha y abierta, normalmente cónica 
 Flores: Lila-rosada de 8 cm de largo y forma de campana, agrupadas al final de las ramas
 Frutos: Vaina linear dehiscente (se abre en forma natural para que salga la semilla), de 20 a 40 cm de largo y contiene de 240 a 300 semillas aladas
 Clima:    Cálido, temperaturas superiores a los 21ºC
 Propagación:   Por semillas
 Plagas:   No hay informes de problemas severos
 Usos paisajísticos:  Árbol de sombra y ornamental





































Opiniones de los usuarios
Grizel hola muy lindo tu articulo. tengo una pregunta ese roble morado se pa...
Yuliana Arangoel articulo esta muy interesante y me gustaria que me enviaran muchisi...