Planeta Zoo -Año 4 Número 14  Agosto, 2008

Curiosidades

Curiosidades

El huevo más grande (Apteryx australis)
Los kiwis, una de las aves endémicas de Nueva Zelanda, ponen el huevo más grande en relación a su tamaño. Esta ave, que tan solo mide 40 cm y pesa 3 kg, pone un huevo equivalente a un cuarto de su masa corporal total. Aunque es la hembra quien eclosiona el huevo, es el macho quien se encarga de empollarlo durante diez semanas, en nidos subterráneos. Sin embargo, ninguno de los progenitores se dedica a alimentar sus crías, las cuales –apenas tienen suficientemente desarrollado el cuerpo– salen del nido para alimentarse por cuenta propia. Otro de los rasgos biológicos distintivos de esta ave, es que en su largo pico presenta fosas nasales que le permiten ser muy eficaz a la hora de detectar insectos y lombrices enterrados en la tierra.

Un topo con nariz de estrella (Condylura cristata)
En la costa nordeste de Estados Unidos, habita un topo que posee una de las narices más particulares de la fauna. Se trata del topo nariz estrellada, el cual debe su nombre común a la curiosa nariz compuesta por 22 tentáculos rosados y carnosos. Este animal, que puede llegar a medir 20 cm y pesar  50 g, emplea su  nariz recubierta de poros sensoriales para detectar las posibles presas bajo tierra. Los topos nariz estrellada se alimentan de diminutos  invertebrados, insectos y gusanos que ingiere de manera veloz, con una pausa de tan solo 120 milisegundos entre cada presa deglutida.

El pequeño emperador (Saguinus imperator)
Uno de los primates más pequeños del continente americano ostenta un nombre que denota dignidad y jerarquía. El tití emperador, habitante de las selvas amazónicas, fue llamado así por un zoólogo suizo que vio en él un fuerte parecido con el emperador alemán Guillermo II (1888-1918), debido al bigote largo, curvo y blanco llevado por ambos. No obstante, este primate no hace mucho honor a su nombre, pues son las hembras quienes lideran la manada mientras los machos están destinados a cargar las crías. Esta especie de titíes mide 25 cm, es de hábitos diurnos y arborícolas, y se alimenta de insectos, frutas y néctar. En la selva, dichos animales establecen relaciones cooperativas con otros titíes de otras especies para sobrevivir ante amenazas y conseguir alimentos. El tití emperador está en peligro de extinción por la tala de sus bosques.

Pez que danza bajo el agua (Hexabranchus sanguineus)
En los océanos Índico y Pacífico, existe un llamativo animal que podría considerarse el mejor bailarín de la fauna. Su nombre es, justamente, bailarina española, y hace referencia a una babosa de mar provista de un manto que ondula  cual falda flamenca. Este animal marino se distingue por sus fuertes colores que le permiten camuflarse de forma perfecta con los arrecifes de coral en donde habita.  El manto de la bailarina española, asimismo,  le permite huir con gran destreza del peligro. Se alimenta de esponjas, y aprovecha las sustancias tóxicas de éstas modificando sus moléculas químicas e incorporándolas a su piel para defenderse de los predadores.

Zorro que caza con ayuda de sus inmensas orejas (Otocyon megalotis)
Tener unas enormes orejas, casi de la longitud de la cara, es uno de los interesantes atributos del zorro orejudo. Este cánido, originario del África, se caracteriza además por sus patas largas. Pero volviendo al tema de las orejas, éstas le permiten localizar a los pequeños invertebrados que conforman la mayor parte de su dieta. Una vez encontrada su presa, el zorro excava con rapidez, y empieza a ingerirla sin preocuparse de mordiscos, pues su pelaje es lo suficientemente denso como para mantenerla a raya.  Otras adaptaciones a la dieta insectívora son sus afilados y numerosos dientes (de 46 a 50) y la peculiar estructura muscular de la mandíbula que le permite masticar cinco veces por segundo, triturando cualquier insecto que capture antes de que pueda escapar. Esta especie es monógama, por tanto es frecuente ver familias formadas por una pareja y la última camada.

Serpiente rápida y peligrosa (Dendroaspis polylepsis)
La mamba negra de África es considerada una de las serpientes en extremo peligrosa del planeta. La peligrosidad de tal especie radica en su agresividad y rapidez, pues es capaz de moverse a 20 kilómetros por hora. Dicha serpiente es muy territorial, de ahí que cuando se sienta amenazada levante su cabeza tan alto como le sea posible y se balancee con la quijada abierta hasta lograr morder a su presa. Su mordedura libera 100 mg del veneno, y con solo 10 ó 15 mg  ya es suficiente para matar a un hombre. Cuando caza animales pequeños los muerde una sola vez y retrocede esperando que la toxina de su veneno paralice a la presa. La mamba negra debe su nombre al color negro de su boca. Mide en promedio 3.5 metros y la coloración de su piel puede variar de verde amarillento a gris metalizado.

Gallito de roca, más que bellas plumas
Una de las aves con más bello plumaje es nativa de nuestro continente americano. El gallito de roca, conocido de esta forma porque vive en cañadas húmedas de peñas empinadas, se caracteriza por plumas y cresta color escarlata en los machos. Las hembras, en cambio, son de color pardo oscuro y no poseen cresta, lo cual resulta buena estrategia de camuflaje y supervivencia, pues son ellas las que incuban y cuidan de las crías. Para las hembras, el que un macho sea constante en el cortejo es buena señal, debido a que solo los más astutos logran sobrevivir, puesto que su baile y canto para cortejar sumado a su color alertan a los predadores. Existen dos especies de esta familia: el gallito de las rocas andino (Rupicola peruviana) y el gallito de las rocas guayanés (Rupicola rupicola).  Por el hermoso plumaje, ambas son traficadas como ave de ornamentación.

Lagarto volador, pero que no vuela (Chlamydosaurus kingii)
Uno de los reptiles más asombrosos es el lagarto volador australiano. Este animal se caracteriza por tener un cuello bastante particular, compuesto por una especie de collar con largas espinas de cartílagos que abre cuando se siente amenazado. Aunque podría parecer muy peligroso, al estar expuesto lo primero que hace es mimetizarse, y si no funciona monta su teatro desplegando la piel del cuello para parecer más grande y abre la boca emitiendo un agudo silbido. Si el posible atacante no se siente amenazado, huye para esconderse detrás del árbol más cercano. Este lagarto también usa su cuello como forma de comunicación y cortejo. El clamidosaurio, pues así suele conocérsele, puede medir unos 80 cm de largo, y los machos llegan a ser bastante más grandes que las hembras.