Planeta Zoo -Año 6 Número 19  Junio, 2010

Manatíes, ¡Limpiadores de aguas!

 
Entre el asombro y el desconcierto del público, hace muchos años que Pupy  –nuestro manatí hembra, de carácter delicado y paciente– se encuentra en exhibición. Su historia, un poco menos tranquila, contó con la fortuna de su llegada al Zoo, en donde nuestro equipo de especialistas se encarga de propiciarle cuidados con la mayor dedicación. Pupy no puede volver a su medio natural, y por ello intentamos proveerle las mejores condiciones de vida fuera de su hábitat.
 
Los manatíes son de los mamíferos más interesantes del reino animal; no obstante, su interacción con los humanos ha sido poco afortunada. Prácticamente sin predadores naturales, los manatíes han sido cazados durante cientos de años por el hombre, y varios mitos han crecido alrededor de ellos. En el pasado, incluso, se hablaba de una confusión con las sirenas, aquellas mujeres mitológicas con torso humano y cola de pescado… Pues bien, hoy, lejos de mitos, los manatíes enfrentan amenazas inminentes.
 
NUESTRAS IDEAS IRRACIONALES
 
Una de las principales causas del rechazo a los animales es el ignorar su papel en los ecosistemas; por tanto, son incomprendidos. En el Zoo, nos propusimos explorar las ideas de los visitantes sobre los manatíes, y nos topamos con unos conceptos tan sorprendentes como equivocados:

1. Los manatíes tienen siete carnes. De amplia difusión y desconocido origen, esta idea fomenta la caza de los manatíes por la supuesta variedad y exquisitez del sabor de su carne. Infortunadamente, los manatíes se reproducen con lentitud, pues su gestación bordea los catorce meses, y pare una sola cría; los gemelos rara vez se dan. Los manatíes no tienen cómo contrarrestar el efecto de la caza masiva e indiscriminada por esta idea falsa.
2. Los manatíes ensucian el agua. Ante el asombro de nuestros investigadores, esta percepción se repite con gran frecuencia. Lo que poca gente sabe es que los manatíes no sólo no ensucian el agua, sino que la limpian. Al comer las hierbas que crecen en la superficie, los manatíes cumplen la valiosa función de permitir que la luz entre al agua para las plantas y peces que viven en ella. En adición, sus excrementos sirven de abono para nuevas plantas e, incluso, de alimento para algunos peces y microorganismos.
3. Los manatíes se comen los peces. Créanlo o no, el manatí es el único mamífero acuático que se alimenta completamente de plantas, es 100% vegetariano; por tanto, en lugar de representar una amenaza para los peces, el manatí es un aliado que ayuda a mantener el equilibrio y la riqueza del ecosistema.
 
UN COMPAÑERO PARA PUPY
 
A pesar de que los manatíes suelen pasar gran parte de su vida solos, son muy sociables y cariñosos con los de su especie. Por ello, cuando a nuestro equipo de Bienestar Animal le propusieron recibir un manatí macho que había sido rescatado de un penoso incidente, lo asumieron como
 un reto que podría representar un beneficio para ambos animales.
Así, con esfuerzo interinstitucional, logramos trasladar al manatí macho desde el departamento del Magdalena. Sin embargo, las cosas no son tan fáciles como poner a convivir a la nueva pareja, y todo resuelto; de ahí que nuestro equipo haya tenido que realizar una labor de acercamiento, en la cual los manatíes empiezan a compartir el espacio para luego hacerlo sin supervisión. Es más, una bióloga lleva el registro de las actividades de nuestros manatíes. 

El nuevo macho tiene un carácter alegre y juguetón, que sin duda mejorará las condiciones de Pupy. Nosotros, mientras tanto, aprovechamos su presencia en el Zoo para llevar el mensaje de que los manatíes son unos verdaderos limpiadores de aguas.