Planeta Zoo -Año 2 Número 5  Agosto, 2006

Sadam,

El escapista costeño

E
n la Fundación Zoológico de Barranquilla, el famoso maestro del escapismo Harry Houdini está bien representado por un primate, no muy grande, llamado Saddam.

Saddam es un macaco negro crestado, de la familia de Monos del Viejo Mundo. Estos primates son oriundos de Asia. Habitan las selvas de vegetación primaria (bosques vírgenes) y secundaria (bosques en constante renovación) y viven en grupos dominados por un macho alfa; dicho grupo puede estar compuesto por un gran número de individuos.

Nuestro Saddam es bien costeño. Nació en el Zoológico hace doce años. En aquel entonces, nadie llegó a imaginar que ese mono se convertiría en el mayor escapista de la historia de nuestro centro recreativo, y no conforme con ese título, se adjudicó también el de el terror del Zoológico, pues cada vez que podía escaparse atrapaba y se comía todo animal encontrado a su paso. El mayor miedo de ardillas, aulladores y papiones era la visita de Saddam.

El caos y el temor infundidos por este personaje en los habitantes del Zoo, era impresionante. Se volvía un dolor de cabeza para los cuidadores, el arquitecto, el veterinario y el biólogo. Ellos diseñaron formas para mantener a Saddam en el área de exhibición. Sin embargo, mayor era el tiempo invertido en hacer los cambios en el área, que el tomado por  Saddam en escaparse.    

En la actualidad, Saddam es el macho dominante de su grupo. Aparentemente, le ha llegado la madurez con los años; ya es padre, aunque eso no le impide de vez en cuando intimidar a cualquier incauto que se acerque demasiado a la malla de la exhibición. Él no tiene inconveniente en tirar del cabello o en asustar a quien le dé la oportunidad. Es más, para aquellos seguidores de Saddam les contamos que ha dejado su legado para la posteridad: un pequeño retoño llamado Yordi. Es la viva imagen de su padre, y conocemos de sobra su complacencia por seguir las enseñanzas de su progenitor.