Planeta Zoo -Año 2 Número 5  Agosto, 2006

Aula

Viviendo como un Tití

Imagina tener la oportunidad de volverte un tití cabeciblanco y descubrir la variedad y complejidad del mundo social de un primate: su vida familiar, el reto mortal de los predadores, la ardua búsqueda del alimento correcto en medio del ardiente bosque seco tropical, la riqueza de las vocalizaciones de la familia, los amigos y enemigos, la exigencia de agilidad para la vida arbórea e, incluso, el duro papel de cargar y cuidar de las crías, tarea compartida entre hembras y machos…

Pues convertirse en un tití cabeciblanco es justamente lo que hacen los estudiantes en su visita al Zoológico de Barranquilla. En este centro recreativo, participan de la experiencia educativa Viviendo como un tití. Este programa –cuyo diseño y alcance pedagógico fue estructurado por un equipo interdisciplinario de la Fundación Botánica y Zoológica de Barranquilla y Disney Animal Kingdom– ofrece un paquete de actividades multisensoriales, que le permite a los estudiantes tener una perspectiva de las condiciones de vida de una animal silvestre.

Nuestra imagen de los animales silvestres suele estar basada en programas de televisión o experiencias de segunda mano, que poco ayudan a dimensionar la diversidad del mundo natural. Viviendo como un tití es una oportunidad única de ponerte en los zapatos de una especie silvestre para revalorar la complejidad y fragilidad de la experiencia animal y comprender la urgencia de protegerla.

La experiencia

He aquí algunos de los ejercicios de Viviendo como un tití:

 El mundo de los titíes La experiencia

La experiencia

 Imágenes

Los titíes no reconocen a los miembros de su familia visualmente, sino a través de un olor particular que las hembras dominantes esparcen sobre todo el grupo

Los participantes son dispersados y se les aplican distintas esencias. Éstos deben descubrir a los miembros de su familia, identificando si tienen el mismo olor de ellos.

 

 Los titíes machos cargan en su espalda a las crías, y deben emprender todas sus rutinas con un tercio de su peso corporal a cuestas. 


Los participantes reciben un tití de peluche en forma de morral, que pesa en realidad un tercio del peso corporal de un niño. Bajo estas condiciones deben ejecutar muchas actividades, y sudar su aprendizaje sobre los titíes.

 

 Los titíes tienen un repertorio de más de 40 vocalizaciones diferentes para emitir mensajes de llamados y alertas.  Estas vocalizaciones las aprender de sus padres, y más les vale entenderlas para poder comer o evitar los predadores.


Los participantes toman una lección sobre vocalizaciones de titíes escuchando sonidos naturales de dichos animales. Luego, el grupo debe atender los diferentes llamados en un divertido concurso, el cual te elimina si ignoras la alerta del predador.

 









 



























Viviendo como un tití es sólo una de las doce extraordinarias vivencias incluidas en el portafolio de servicios educativos de la Fundación Zoológico de Barranquilla. Los docentes interesados en este tipo de experiencias interactivas para sus estudiantes, pueden discutirlas con el equipo de educación del Zoológico en las sesiones de inducción desarrolladas todos los jueves de 5:00 a 6:00 p. m. y todos los sábados de 11:00 a. m. a 12:00 m., en su Centro de Educación Ambiental. La participación en estas sesiones no tiene ningún costo y no requiere inscripción previa.



Opiniones de los usuarios
MirellyLos felicito¡soy venezolana estuve hace 20 años en ese zoologico y me ...
MonicaNo puedo creer la inconciencia de cada uno de nosotros delante de nust...
HayderMe parece que esta es la mejor forma de consientizar a los mas jovenes...