Planeta Zoo -Año 3 Número 9 Mayo, 2007
Cuidadores del Zoo
Luis Egea
«Soy cuidador y, también, ayudé a remodelar el Zoo»
Este cuidador empezó como albañil, al ayudar a construir la primera etapa del Plan Maestro de Remodelación del Zoológico, mas su interés por los animales inclinó su preferencia, poco tiempo después, hacia lo que siempre fue su verdadera vocación: cuidar y proteger animales.
Al igual que todos los cuidadores del Zoológico de Barranquilla, Luis Egea es un apasionado por la naturaleza. Sin embargo, su historia en este centro recreativo no se inicia dentro de lo esperado.
Lucho, nombrado así por cariño, ingresó hace doce años, cuando la Fundación Botánica y Zoológica de Barranquilla dio marcha al Plan Maestro de Remodelación, y él en calidad de albañil, ayudó a colocar los primeros ladrillos de lo que se convertiría rápidamente en la nueva era del Zoo. Con sus manos laboriosas, este barranquillero, que siempre había sentido afecto por el zoológico de su ciudad, trabajó en la construcción de la cafetería y de los locales comerciales mientras su corazón tomaba otro rumbo: el estar cerca de los animales.
Su buen desempeño y voluntad de trabajo propiciaron el que fuese contratado para el Área de Mantenimiento. Durante los dos años desempeñados, a parte de estar muy atento a sus funciones, aprovechó el tiempo para contemplar los animales y preguntar acerca del manejo de la colección. En adición, nos confesó: «Entré al Zoo con la idea de cuidar animales. Los veía y analizaba su comportamiento mientras hacía aseo en los pasillos, y siempre me decía, algún día, algún día…».
Y el día esperado llegó. Le propusieron reemplazar un cuidador y no dudó en aceptar. Para Luis no era importante qué animal cuidaría, lo vital era ser parte del equipo de cuidadores como tanto lo había soñado. Su debut fue en la rutina Manatí, granja y pequeños mamíferos y, desde hace seis años, trabaja en la rutina Nutrias y Osos de anteojos. Aunque no tenía experiencia, ayudó su vocación por el trabajo, y pronto aprendió con el apoyo de otros cuidadores y de las capacitaciones. Además, la pericia adquirida en el manejo de pozos de agua, durante su cargo en el Área de Mantenimiento, le facilitó el trabajo en las exhibiciones acuáticas.
Reconoce que su trabajo es poco usual, que implica peligro, pero asimismo un sinnúmero de aventuras diarias. «El cuidador responde por sí mismo. Si eres descuidado el más perjudicado eres tú, por eso la concentración es lo ideal para hacer tu trabajo de manera responsable», señala Egea mientras recuerda entre risas las inolvidables anécdotas que contará a sus nietos. Como gratos registros, está la ocasión en que fue arrojado por un grupo de niños especiales a la piscina del manatí o aquella oportunidad en que pudo asistir a un parto complicado de un ternero. Accidentes nunca ha tenido, sólo dos graciosos incidentes: los de un carnero y una ulama que no simpatizaban con él, y se lo hacían saber mordiéndole sus botas.
Lucho quiere a todos los animales a su cargo, pero en particular a tres especiales hembras: Zaira, la osa de anteojos, a quien consciente con miel y frutas; Gina, la nutria que llama Gorda y acude a sus chiflidos, y Pupy, la manatí a la que alimenta con taruya (Reichornia azurea kunth), 20 k de lechuga y 8 k de zanahoria.
Este cuidador tiene bajo su tutela varias especies en peligro de extinción, por ello su oposición frontal hacia el tráfico ilegal de fauna silvestre. De hecho manifestó: «Me da mucha rabia ver que el tráfico de animales sigue. Pienso que las autoridades en nuestro país deben imponer sanciones más fuertes. No entiendo cómo personas siguen explotando nuestros recursos sin que pase nada».
En el Zoo, Luis se siente afortunado y muy agradecido. Él nos afirmó lo siguiente: «Cada vez que puedo, le expreso a las directivas mi agradecimiento por la oportunidad de trabajar aquí. Con este trabajo he levantado a mis hijos, he podido obtener mi casa propia y he sido privilegiado al tener contacto con muchas especies». Por otra parte, se visualiza dentro de unos años en este mismo centro recreativo, pues es un lugar lleno de magia natural le ha dado más de lo que imaginó.
Observa un video con las actividades de enriquecimiento que realiza este cuidador.

