Arbol Taxonómico de Especies

Elefante
Loxodonta africana

Proboscidios (Proboscidia)

Los más corpulentos de todos los animales terrestres son los elefantes, pertenecientes al orden proboscídeos, así llamados por su nariz prolongada en una larga trompa o probóscide muscular, flexible y prensil, en cuyo extremo se abren los orificios nasales.

Sus extremidades poseen cinco dedos, sostenidos por una especie de almohadilla elástica común; las pezuñas son anchas y planas. La piel está casi desnuda y desprovista de glándulas sebáceas, razón por la cual el baño periódico constituye una necesidad a la vez que un placer.

El nombre de colmillos que suele darse a las defensas de los elefantes no es muy apropiado, porque carecen de caninos; son en realidad incisivos, de los cuales tienen sólo un par en la mandíbula superior. Las enormes defensas carecen de raíz, crecen continuamente y están compuestas de dentina, o marfil, ya que el esmalte, que sólo existe en la punta, se desgasta con rapidez y desaparece.

Los proboscídeos se componen de una única familia con dos géneros y sendas especies, el elefante asiático y el africano.