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Descripción de Casos Clínicos

Esta sección está orientada a la recuperación y divulgación de experiencias clínicas sobresalientes en la práctica Veterinaria .
Hacemos un llamado a los Veterinarios que se encuentren interesados en compartir esas sus experiencias únicas con nosotros, para que nos las hagan llegar a través del e-mail S.Monsalve@zoobaq.org


HOSPITAL DE ANIMALES

UN CASO PONZOÑOZO

En esta nueva sección pretendo retomar todas las historias maravillosas, extrañas, complejas, e incluso misteriosas, pero no de esa persona que se sienta al lado tuyo todos los días, o de la que te ayuda con los procesos laborales diarios, sino de nuestros animales, porque ellos hacen parte también de ese selecto grupo al que llamamos  NOZOOTROS.

Espero tocar a fondo individuos especiales de nuestra colección, casos clínicos fascinantes –con un idioma claro–, de esos seres que para nuestros cuidadores se convierten en hijos adoptivos y que para este humilde servidor son queridísimos pacientes.

Este caso clínico no es de nuestro Zoo pero, por ser el primero, pretendo dar la idea de lo que, por ahora, les planteo con este ejemplo en especial. Muchas especies de invertebrados se encuentran en cautividad en colecciones zoológicas o como mascotas, con fines didácticos, exposiciones, para la investigación y también para ser alimento de otros organismos.

Hace no mucho tiempo llegó a mi consultorio veterinario un paciente nada común: Una Tarántula o como dijo el señor que la llevaba: Animal maldito y venenoso, en realidad las arañas gigantes, más conocidas como Tarántulas, han despertado en los humanos sensaciones contrapuestas, bien de repulsión o de admiración, pero nunca han dejado a nadie indiferente.

No es para menos. Ejemplares del tamaño de la palma de la mano, con ocho largas patas recubiertas de pelos urticantes (Que producen rasquiña o escozor)  y armadas de poderosos queliceros ponzoñosos (Estructuras dentales que segregan una toxina que puede ser venenosa o no venenosa pero si dolorosa e irritante) son capaces de llamar la atención a cualquiera que se acerque.

Luego sobrevino una pregunta ¿Y yo qué hago?, es decir, jamás en mi vida había estado en contacto ni física ni médicamente con este tipo de organismos, por lo que me puse guantes de cuero y la tomé, sin mentir, con pánico escénico (conteniendo el llanto). Después de un lejano examen médico me di cuenta que le hacía falta una de sus ocho extremidades, y en la zona afectada existía un número considerable de larvas de mosca (Gusanera) con salida de hemolinfa y mal olor.

Existía un animal enfermo y el doctor no sabe nada, pero nada… ¿que futuro le esperaría a este animalito? Así que me di a la tarea de buscar contactos, desde el Internet hasta entomólogos (persona especializada en el estudio de los insectos). Lo único que obtuve fue una desinformación absoluta por parte de la red electrónica, sin olvidar también las burlas, chistes a los que fui sometido por parte de los estudiosos en arácnidos. En ese momento yo entendí claramente que no podía llegar a un tratamiento claro y objetivo si no utilizaba la mal llamada pero efectiva Malicia Indígena.

Comencé por lo primero, estudiar el texto de Biología de segundo de Bachillerato en el cual recalcaba: Los arácnidos son insectos (Eso es como decir que el agua moja), pero la importancia de esta apreciación resalta lo mas obvio: ¿Cómo no tratar una gusanera con productos antiparasitarios?, ¿pero acaso los gusanos no son insectos?, esto significa que de haber colocado al bicho un antiparasitario no solo mato los gusanos sino que también al paciente

Fueron esos los momentos en que agradecí no haber sido un médico de humanos. Volví a leer el texto colegial y verifiqué, retomé, recalqué, etcétera, un concepto básico de la biología: Literalmente buscando la composición celular de los insectos llegué a la conclusión que animales, plantas, hongos, protozoos y algas, todos poseen células de tipo eucariota, sólo las bacterias tienen células de tipo Procariota. ¿Qué quiere decir esto en la práctica de la medicina veterinaria? Que todos los antibióticos actúan en contra de las células procariotas. BINGO ¡ podía colocarle un antibiótico sin miedo a que muriera!

Tratamiento

Se le retiraron los gusanos uno por uno y se le aplicó un antibiótico local.

Evolución

Hasta que salí de Pereira el animalito seguía vivo y feliz. Con el transcurrir de los días entendí que el arácnido correspondía a una especie a la cual llaman en el centro del país como araña pollera, la cual no es venenosa pero si ponzoñosa. La docilidad que mostró durante todo el tiempo me dio la confianza de colocarla en mis manos y verificar que estos al igual que todos los seres son completamente maravillosos.

En conclusión tuve un caso clínico no difícil sino distinto, reemplacé el miedo por conocimiento y quedó en mí la satisfacción de haber sido partícipe en una experiencia tan enriquecedora… Ah, bueno, se me olvidaba que también quedé con una picazón en los dedos por 3 o 4 días causada por manipular el animal sin guantes de caucho. Que horror!


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